Hace poco se ha anunciado la edición de coleccionista del Resident Evil 7, que trae todo lo que veís en la imagen de abajo pero… tachán!!! No está el videojuego!!

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Las versiones de coleccionista se pusieron de moda hace ya unos años, al igual que comenzó a pasar con los dvds (y hoy día los blu ray), aportando diversos extra para los fans mas acérrimos, que podrían disfrutar así de contenido adicional y exclusivo.

Pero… han pasado cosas. Cosas como el cambio de rumbo en la edición coleccionista del Batman Arkham Knight, en cuyo anuncio de reserva te «vendían» una estatua del espectacular batmovil y que, al final y a última hora, fue reemplazado por una estatua de Batman, mucho menos llamativa. Y al mismo precio, claro.

También hay empresas como Blizzard que, aunque se le tiene cierto respeto, vende ediciones coleccionista que, muchas veces, carece de atractivo real para el fan de la saga de turno. Cosas como incluir skins o avatares para otros juegos distintos pero de la misma compañía por ejemplo.

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El caso es que las ediciones coleccionistas han ido degradándose un poco con el paso del tiempo (pero no siempre, por fortuna) y a esto hay que añadirle otro factor que está indirectamente relacionado: las copias digitales.

¿Qué pasa con las versiones digitales? Pues son mucho mas cómodas porque no requiere tener que levantar el culo del sofá para andar cambiando de disco. Además, como todos los juegos de hoy día han de ser instalados si o si, tampoco es que se ahorre espacio con las ediciones físicas.

Eso sí, la edición física siempre podrás revenderla, cosa que con la digital no. Y también tiene el plus de tener algo físico que apreciar o colocar en la estantería, algo que tampoco pasa en el digital, donde el concepto de coleccionismo se desvirtúa.

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Pero… Quizá no todo sea blanco o negro.

Por una parte hemos de recordar que las ediciones coleccionista no cambian (por lo general) la jugabilidad. Ni mejoran el juego en sí. Por lo tanto, no hay ventaja real para el jugador. Así pues, no es para nada necesario. Sólo es una opción para fans.

Y sobre la última tendencia de ni siquiera incluir el propio juego… quizá haya que tener en cuenta lo que hablábamos de las copias digitales. Es decir, si es más cómodo tenerlo en formato digital, y es la que quiero, ¿por qué he de volver a pagar el juego de la edición coleccionista si tan sólo quiero el contenido extra?

Sinceramente, viendolo así (y sólo es una opinión personal), es algo que particularmente agradezco. Yo decido si obtener el juego digital o físico y poder hacerme con el contenido coleccionista. Por lo tanto, no le veo la pega.

Pero… y tirándome una piedra en mi propio tejado, las copias digitales tienen un gran handicap

Una copia física reparte los beneficios: su coste total, lo que tú pagas por él, se distribuye en partes a: tiendas, logística o transporte, copia físcia del material (discos, caja y demás) y en última instancia: creadores y productores del videojuego.

Y en la copia digital el beneficio se reparte entre: mantenimiento servidores y… creadores y productores del videojuego.

Entonces… ¿cómo narices se puede aceptar pagar lo mismo cuando los costes son notoriamente diferentes? Pues es sencillo: son unos caraduras y somos gilipollas. Así, a partes iguales.

Aunque si evitamos la demagogía barata (que es lo que acabamos de hacer), quizá estaría bien saber que el precio de las copias físicas no sólo responde a un afán de lucro puro y duro (que lo hay), si no que existen unos acuerdos entre distribuidoras y productoras para evitar que las versiones digitales pisen todo el mercado físico.

Es decir, pongamos que la distribuidora X le dice a… yo que sé, Electronic Arts mismo: Oiga, si vende copias digitales directamente, no reduzca los gastos de la versión física porque me ha va a quitar muchísimas ventas, ¿quién va a comprar un disco por 70 euros si lo puede descargar por 10? Me está usted jodiendo el negocio… y en ese caso, me veré obligado a dejar de invertir en usted porque no me va a reportar beneficios y usted en cambio perdería los millones que le sigo aportando al vender sus discos.

¿Entendeís un poco entonces porqué pasa esto?

Lo cual, ojo, no quita que siga siendo una estafa o palo al consumidor. Yo no tengo porque pagar las pérdidas de la distribuidora, ni lucrar en exceso a la productora del videojuego, ni mucho menos pagar el plato de un cambio de formato que se va instaurando (con bastante lógica), debido al paso del tiempo y la evolución de las tecnologías.

En fin…. tema menos sencillo de lo que parece, y con opiniones para todos los gustos e igualmente válidas.

Y tú, ¿qué opinas?