Por fin hemos podido probar las gafas Oculus Rift en el festival Metropoli de Gijón. Hay disponible la ya famosa demo de la montaña rusa y una de Project Cars, ejecutada desde un pc. Hemos probado por separado las demos y queremos compartir con vosotros las primeras impresiones de lo que promete ser el futuro de entretenimiento digital. Cabe destacar que hemos probado lo que se conoce como Dev kit 1, es decir el primer modelo del kit para desarrolladores, que no posee las características del producto final, así que su resolución es menor:

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  • Rastreo de cabeza: 6 grados de libertad de baja latencia

  • Campo de visión: 110 grados en diagonal

  • Tecnología de la pantalla: LCD

  • Resolución: 1280×800 (640×800 por ojo)

  • Entradas: DVI/HDMI y USB

  • Plataformas: PC

  • Peso: 379 g

Demo Montaña Rusa. By Scrollparallax:

Hay muchos vídeos en youtube de gente probando esta misma demo y se puede ver como se marean, se caen al suelo, gritan. Incluso mientras hacía cola para probar las gafas puede ver esos mismo efectos en la gente. Recuerdo haber pensado que no sería para tanto, y que mi experiencia con videojuegos y entornos virtuales , no permitirían que mi cerebro fuera engañado así como así. Además , pensaba yo y como os comenté al principio del articulo, las gafas que probamos eran la primera versión del kit de desarrollo, que no tienen la resolución del producto final.

Así que me coloque las gafas y empezó la demo. Al mirar hacia abajo la primera sensación que tuve fue de vértigo, tan real como cuando te asomas desde un octavo piso. Fue impactante. El hecho de que al girar la cabeza, la imagen lo hiciera conmigo, contribuyo a que pronto se le olvidará a mi cerebro que lo que estaba viendo era una simulación informática. No penséis que la demo era muy elaborada, tenía unos gráficos parecidos a los de una PS3 o Xbox 360, es decir, no eran malos, pero ya están más que superados.

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No parece nada del otro mundo, verdad?

Y aún así cuando empezó la primera bajada de la montaña rusa virtual, mi cuerpo se encogió y comencé a tambalearme. Fue un reflejo, un síntoma claro de que a pesar de saber que era una farsa, mi cuerpo y mi cerebro se lo creían, reaccionando como si estuvieran allí. De hecho , el técnico que manipulaba el Oculus, se había colocado detrás de mi para darme un par de toques en la espalda cuando empece a tambalearme y así darme un punto de referencia del mundo real y no caerme al suelo.

Reconozco que me sorprendieron mucho las gafas. No pensaba que la experiencia pudiera ser tan real. Es realmente impresionante lo fácil que es engañar al cerebro para que se crea cualquier cosa. Esto va a ser el futuro. De los videojuegos, del cine, de las comunicaciones. Cosas que veíamos de pequeños en películas como «Días Extraños», «Jonnhy Mnemonic» o «El cortador de cesped» están más cerca de lo que pensamos.

Os dejo un vídeo para que podáis ver la reacción de un youtuber al probar la misma demo que yo.

Demo de Project Cars con Oculus Rift by Scarywolf:

Yo tengo poco que decir: Es la polla. Punto

En serio, yo como mi compañero era algo escéptico respecto a Oculus. Es decir, sabría que sería una divertida experiencia pero nunca pensé lo real que llegaría a sentirse.

Yo opté por probarlas con el Project Cars, un nuevo juego de coches tipo Forza o Gran Turismo. Entre otras, por que me encantan las carreras (coches y motos) y estoy bastante acostumbrado a juegos de conducción.

De primeras no me esperaba que pudiese mover la cabeza dentro del vehículo y poder mirar libremente donde quisiese. Fue un detalle que sin duda ayudó a la inmersión y, ya de primeras, hacía pintar bien la cosa.

Cuando el semáforo se puso verde, le dí gas dispuesto a adelantar a media parrilla. Como dije, estoy acostumbrado a estos juegos…

A lo que no estoy acostumbrado es a correr así en la vida real… Y el trompo que me marqué en la primer curva, aparte de hacerme creer que realmente estaba en el coche (seguro que también ayudó que el asiento vibrase), me hizo darme cuenta que, aunque yo sabía que aquello era un videojuego, realmente se sentía como estar allí metido. Tanto que me centré totalmente en la conducción (lástima que tuviese la autofrenada activada, por que resta realismo) y deje de andar moviendo la vista dentro del coche, por que aquello requería toda tu atención y joder si impresionaba. Pocas veces va uno en coche a 200kmh y yo aquel día lo hice bastantes veces.

Cuando terminé la prueba, compartí impresiones con scrollparalax y ambos coincidimos plenamente en el veredicto: Este SI es el futuro.

En serio, por mucho que os diga, las palabras se quedan cortas.

El único «pero»: la baja resolución de la imagen (la versión final será full hd y no tendrá esta pega) con la que, a pesar de ella, te seguías creyendo aquello.

El precio actual tampoco ayuda, 800 euros nos dijeron allí. Pero como con el tema de la resolución, hablamos de la fase de desarrollo, que aunque se comercializa, no es lo que llegará para las masas. Esa versión final (que esperamos con ansias), se rumorea que rondará los 300 euros. Y sabe Odín que me compraré uno SI o SI.

Lo dicho, Oculus es la ostia.